La Ley Busca Tu Agricultura Interior

No sé si estás en búsqueda y captura.

Me explico.

No me refiero a que alguna autoridad legal te ande pisando los talones.

No, no es eso.

Me refiero a otro tipo de ley.

Yo la denomino la ley interior.

Y su único objetivo es que te desarrolles como un ser humano pleno.

Te voy a dar dos pistas por si te sirven para reconocerla.

La primera.

Es silenciosa e invisible pero puedes escuchar su mensaje con claridad: algo no marcha bien.

Y ahí va la segunda

Es implacable, pues te acompaña desde que abres el ojo por la mañana hasta que te acuestas.

¿Te suena?

Si tu respuesta es afirmativa es muy probable que estés en búsqueda y captura.

Sí, en búsqueda y captura hacia ti mismo. Lo conozco bien y pondría la mano en el fuego sin temor a quemarme.

Paradojas de la vida, tú eres lo que estás buscando y aquello que deseas capturar.

Llegados a este punto tengo dos noticias que darte, ambas buenas, tranqui.

La primera es que ya no hay marcha atrás.

Pues una vez que  se activa ese chispazo de conciencia en tu interior sólo se puede caminar hacia delante, así que….felicidades!

La segunda es que estás de enhorabuena.

Pues estás a un clic de empezar a recibir mis emails.

Sí, tengo una lista de correo a la que envío varios emails a la semana de contenido variopinto.

Algo así como un cocktail de historias, anécdotas, curiosidades y reflexiones a modo de pistas que te vienen genial para encontrarte a ti mismo

Todo agitado y servido fresquito para que vayas más ligero ante el peso de la ley. A veces, si me vengo arriba, le pongo pajita.

Lo dicho, suscríbete dejando tu mail aquí debajo.

Tampoco sé si te gusta la agricultura

Me explico.

No sé qué habrás oído por ahí sobre el crecimiento personal.

A mí me gusta enfocar al ser humano como una suerte de huerto.

Ya sabes, un terrenito donde plantar semillas y recoger frutos si se han dado las condiciones adecuadas.

En mi particular cosmovisión el fruto que colecta el ser humano es su proyecto de vida.

Algo que comparte gustosamente con la comunidad para el beneficio de ambos.

¿Qué no sabes cuál es tu propósito vital?

Tranqui, que tengo otras tres noticias que darte. Todas gratuitas.

La primera es que para preparar este terreno sólo se necesitan 3 herramientas.

  • Silenciar la mente
  • Abrir el corazón
  • Decodificar la información que comienza a emerger

Ojo, no me malinterpretes.

No digo que esta labor sea algo fácil, pero sí que es algo sencillo.

La segunda es que no hace falta que compres ninguna semilla.

Ya está sembrada en tu corazón desde que naciste.

¿Qué loco, no?

La tercera es que sigues de enhorabuena.

Si te llama esto de la horticultura interior estás a un clic de empezar a recibir mis emails, exactamente el que no has dado antes.

Además, como detallito de bienvenida, te voy a regalar la intro de mi ebook “La Energía del Corazón”.

Y así nos vamos conociendo un poquito más.

Por cierto, no me he presentado.

Te doy algunas pinceladas sobre mí por si la curiosidad te corroe.

Mi nombre es Jorge Martín Campal.

Me gusta considerar los dos apellidos por aquello de incluir a mi madre y mi padre en la ecuación.

Salgo a pasear todos los días con mi perro por el campo. De hecho, estas líneas las escribo sentado en una piedra rodeado de jara.

Tengo 47 años, hace algún tiempo que comencé a desprenderme de rigideces y ahora soy bastante facilón para el baile.

Estoy intentando aprender a gestionar el uso de las tecnologías en el día a día de mis hijos. Va todo tan rápido…

Cada vez intento entender menos y agradecer más.

Tengo una gallina medio coja y veo como los gorriones se aprovechan de dejar la puerta abierta del gallinero.

Siento que está amaneciendo y que este amanecer tiene que ver con el ser humano.

Igual te he caído en gracia y te quieres suscribir, así que te lo pongo fácil.

También te digo que si no vas a leer los mails no te molestes en suscribirte, así no te hago perder tiempo.

Si con el tiempo acabas buscando el manicomio de mi localidad o te parezco un vendedor de humo más, te das de baja también a golpe de click. Easy.

Pero, porque siempre hay un pero, te adelanto que si lees los mails por un tiempo es probable que acabes sacando la tarjeta.

Y compres mi tiempo para que te acompañe temporalmente en tu camino.

Bueno, en realidad es tu tiempo.

Te estas comprando a ti mismo, así que ambos salimos ganando.